Más que sólo un juego

Futbol Americano Infantil
En el campo se escuchan algunos ruidos mientras la línea de scrimmage prepara la jugada, en la tribuna hay algunos gritos, tres sonidos incomprensibles para los aficionados y el ovoide se pone en juego, el guardia nariz se abalanza directo sobre el corebak rival y lo hace caer directamente con la cara contra el suelo, el guardia da un grito agudo de triunfo y corre hacia la banda, han logrado detener a la ofensiva rival. Al salir del campo se despoja de su casco, su larga cabellera cae sobre los hombros, es una niña.

En el campo continúa el encuentro. Dentro, de forma indistinta, niños y niñas luchan por el ovoide en el futbol americano infantil.
Un deporte que comienza como juego y acaba formando el carácter de quienes lo practican. De acuerdo con José Antonio Orozco, head coach de Lobos Grises infantil el futbol americano da disciplina a los niños, les forma el carácter, los aleja de los vicios además de darles elementos que les ayudan en la vida diaria en la resolución de problemas.
En estos puntos coincide Yeyo Martínez, head coach de Titanes, quien menciona que el futbol americano enseña a los niños además a comprender que siempre se deben concluir ciclos, a no dejar asuntos pendientes.

El mayor obst áculo al que se enfrenta el futbol americano infantil son los adultos, pues aún hay padres a los que les es complicado comprender el compromiso que los pequeños llevan sobre sus hombreras. Y es que como niños los jugadores aún dependen de los padres para que los lleven a los entrenamientos e incluso a los juegos.
Sin embargo y a pesar de esos detalles ambos coaches coinciden en que una vez que los padres de familia comprenden las necesidades y exigencias del deporte se suman al esfuerzo no sólo de coaches sino de sus propios hijos por continuar trabajando en un deporte que además de golpes les otorga muchas recompensas.
Todas las tardes entre 6 y 10 de la noche, dependiendo el equipo, niños y niñas de 8 a 16 años se equipan con casco y hombreras para dejar por espacio de dos horas su rol como estudiantes o hijos de familia y convertirse en los guerreros que preparan el enfrentamiento del fin de semana.
Otro punto a favor del futbol americano infantil es que es un deporte cien por ciento estudiantil, ligas y equipos luchan por que quienes practican este deporte se encuentren también estudiando y por qué no que a futuro alguno de ellos logre dar el gran salto a obtener una beca en alguna universidad gracias a su amor por este deporte.
Seres humanos de calidad, con principios y valores, y la unión familiar es lo que a final de cuentas busca el futbol americano infantil, un juego de niños que es más que un simple juego.
