
Jhony Barroso
Voy a ganar
Existen ocasiones en que un evento fortuito se convierte en ese motor que requerimos para continuar avanzando. Algunas veces las cosas no salen como las hemos planeado, salen mejor.
Hace algunos años, y estudiando en Estados Unidos Jhony Barroso intentó jugar futbol americano, debido a que era muy bajito y su cuerpo muy delgado, se vio en la necesidad de subir de peso para poder siquiera ser considerado en el equipo, la solución era simple: comenzar a hacer ejercicios con pesas. Ahí comienza la historia de uno de los mejores cuerpos del fisicoculturismo guanajuatense.
A pesar de estar trabajando con su cuerpo en el gimnasio desde 1997, y ya de regreso en México, por su mente no pasaba la idea de convertirse en lo que ahora representa. Es la casualidad, tal vez el destino que lo llevan a la primer competencia de fisicoculturismo, en ese momento como público apoyando a un amigo. Pero es ese momento el que decidió el camino que debía seguir.
La pasarela de hombres musculosos y el sentimiento que transmitían al estar sobre la tarima le hacen querer experimentar aquella adrenalina. Jhony ya trabajaba con pesas, el salto a la competencia no sería tan difícil. Además iba a ser sólo una vez.

Un lunes del 2010 comenzó su preparación, el 2011 era su año de debut y despedida, sólo una competencia para “ver lo que se siente” estar ahí arriba. Una competencia en ese dos mil once que se convirtieron en nueve, de las cuales ganó 8 incluyendo del Mr. Guanajuato. Desde entonces no se ha vuelto a bajar de la tarima.
Entre sus triunfos además del Mr. Guanajuato, se cuentan un Mr. México y un segundo lugar en el campeonato Norteamericano del 2014, ambos en la categoría lightweight. Y aún sigue buscando escalar más alto, su objetivo próximo es el Mr. Arnold a celebrarse en marzo del 2016 en Ohio, Estados Unidos.
Sin embargo no todo ha sido tan fácil como jalar pesas y subirse a la tarima. Jhony quien ya anteriormente ha practicado natación, atletismo y futbol debió pasar por una dura prueba justo al momento en que decidió que el fisicoculturismo sería su deporte.

Una mala racha económica y laboral que se extendió a 4 meses, le permitió darse cuenta no solo de las personas con quien realmente contaba, sino de ese verdadero potencial que a la postre lo llevaría a subirse a los escalones más altos del fisicoculturismo.
Cuando existen carencias, principalmente económicas, es fácil desanimarse y dejar de hacer las cosas debido a que no se tiene el dinero necesario para completar sueños, por lo que estos se ven postergados hasta que “vengan tiempos mejores”.
Sin embargo para Jhony esto no fue así, su cartera no tenía dinero pero los sueños seguían ahí, la pasión no se había acabado con los pesos y siguió adelante. Vinieron los triunfos y la mala racha desapareció.
Hoy su situación económica y profesional es muy distinta a cuando comenzó en aquel que ya parece lejano 2011, sin embargo es un continuo recordatorio que cuando existe un verdadero deseo por hacer las cosas los obstáculos sólo son pruebas a superar.
Dentro de este gran atleta existe aún un gran agradecimiento hacia quienes le han ayudado a ser lo que es ahora. La primer inspiración su madre, detrás de ella los dos entrenadores que le han mostrado el camino a seguir y la forma de obtener triunfos, en un inicio el Charro Lomelí y hoy día Héctor Huitzil.
En la actualidad volvería a pasar por aquellas carencias que lo llevaron a este lugar pues está convencido que el fisicoculturismo es su vida y aquellos momentos le convirtieron en ese atleta que ahora es. En esa persona que ante las miradas de admiración de la gente se muestra orgulloso de decir, si soy fisicoculturista.

Y así espera a que sea nuevamente su turno de ponerse nervioso antes de subir a la tarima repitiendo para sí mismo “yo estoy aquí y sé que voy a ganar porque nadie hizo lo que yo hice”.