
Poncho Ruíz
Determinación, disciplina y constancia

Existen momentos en que es necesario tocar fondo con la finalidad de ver claramente en dónde nos encontramos y si se cuenta con sabiduría, tomar la decisión de levantarse y cambiar aquello que nos hizo caer.
Fue exactamente eso lo que le sucedió a José Alfonso Ruíz Cisneros hace aproximadamente 34 años. Parado junto a la cortina de la presa del palote se dio cuenta que no podía continuar viviendo de la forma en que lo había venido haciendo.
Decidió justo en ese momento que debía dejar de ser aquel señor gordo de apenas 23 años para dedicar su vida a algo más que a los “negocios de señores”. Ahí tomo una importante decisión, el resto de su vida sería primero su deporte y activación física antes que el trabajo y sus obligaciones.
Y lo cumplió, hoy a sus 57 años tiene el metabolismo de un joven de 18 y un cuerpo que le ha llevado a esta edad a quedar entre los tres primeros en el campeonato estatal de fisicoculturismo, un logro muy especial tomando en cuenta que Alfonso Ruíz no es fisicoculturista y su preparación específica para este evento no fue de más de 6 meses, logrando vencer a hombres que han dedicado su vida al deporte de las pesas.
Cuando se piensa en el fisicoculturismo pasan por nuestras cabezas hombres musculosos que tienen toda su vida dedicándose a este deporte, entonces cómo Poncho Ruíz, como es conocido, pudo lograr clasificarse de esta manera si él no es fisicoculturista?. La respuesta a esto se resume en tres palabras: determinación, disciplina y constancia.

Es precisamente la conjunción de estas tres características que han llevado a Poncho a ser una de las pocas personas capaces de enfrentar retos físicos nuevos sin morir en el intento. Y es que cuando se lleva una vida llena de actividad física y combinada con una excelente alimentación la posibilidad de fracasar se reduce a cero.
En la actualidad Poncho no sólo se dedica a mantener su cuerpo en excelente estado, sino que tiene por vocación ayudar a los demás. Se encuentra certificado en P90X, TRX e Insanity, y entre sus actividades no sólo se encuentra el fortalecer a los demás, sino también dedica parte de su tiempo a la formación de instructores.
Se encuentra completamente convencido de la necesidad que tienen todos los atletas de realizar acondicionamiento físico, para lograr un mayor rendimiento en el deporte que practican, ya sea maratonistas, futbolistas o nadadores. Y esto lo dice porque lo ha experimentado luego de correr en algunos maratones y haber participado en al menos 5 triatlones ironman, los cuales se conforman de 3.8km de natación, 180 km de ciclismo para finalizar corriendo un maratón.
Además se ha convertido en su propio “laboratorio”, pues todo lo ha experimentado en su propio cuerpo, esa misma experiencia y el conocimiento adquirido por sus años dentro del fitness le han enseñado que no existe razón alguna para no activarse físicamente.
A pesar de tener problemas de espalda Poncho se encuentra orgulloso de mostrar que si es posible mantenerse activo, y ser un joven de 18 años en el cuidado cuerpo de un hombre de 57. El principal problema es que debemos, dice Poncho, aprender a controlar a ese animal que llevamos dentro. Ese es el que deja de lado la parte del hombre y se refugia en los excesos, comiendo de más o bebiendo. Poncho Ruíz no vive dentro de una burbuja alejado de los placeres que el exceso puedan producir, pero sabe que para llevar una buena vida es necesario también llevar un equilibrio y no permitir que ese animal interno nos domine.

El esfuerzo es lo que lleva al éxito, y como si fuesen sus huellas digitales la disciplina es algo que le caracteriza. Para Alfonso la disciplina es hacer lo que tengo que hacer tenga ganas o no, se me antoje o no, este de buenas o no, quiera o no, pueda o no es disciplina se hace. Esa disciplina para hacer las cosas correctas es importante dentro de la actividad física, para lograr el resultado óptimo, lograr gente más fuerte física y emocionalmente.
Es fundamental estar preparado para lograr una vida larga y con calidad, Alfonso Ruíz concluye parafraseando a una persona de la cual ha tomado parte de sus enseñanzas y sabiduría Bruce Lee, “Si tú piensas que la vida no te va a agarrar a catorrazos porque eres buena gente, es como si piensas que un tigre no te va a atacar por que eres vegetariano”.