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Ramón Ortega

Enfocado en sus objetivos

Cuando en tu cabeza se encuentra escrita la palabra triunfo, lo único que debes hacer es trabajar para lograr tus metas.  Y así desde pequeño lo comprendió Ramón Ortega, con una meta en su cabeza dio inicio a una vida dedicada al deporte.

 

Actualmente la vida transcurre dentro de su templo, el gimnasio.

 

Desde hace al menos 30 años Ramón se ha dedicado a trabajar por su cuerpo y su salud.  La alberca se convirtió en su primer pasión, y en el escenario de los primeros triunfos.  Excampeón nacional en 100 metros estilo mariposa e integrante de la selección mexicana de waterpolo fueron sus cartas credenciales que provocaron uno de sus mayores cambios, la posibilidad de estudiar, gracias a una beca deportiva, en la Universidad de San Diego.

Luego de la oportunidad de nadar por su futuro; el paso casi obligado, debido a que en sus entrenamientos siempre estuvo presente el trabajo con pesas, fue el fisicoculturismo.

 

Para Ramón, quien ya en el 2012 se convirtió en Mr. Guanajuato, el fisicoculturismo es más que sólo un deporte, es un estilo de vida que le permitirá llegar a una edad avanzada con una excelente calidad de vida.

De acuerdo con este atleta e instructor, los triunfos no sólo se encuentran sobre la tarima o colgados en un medallero de recuerdos, los triunfos se encuentran dentro del gimnasio donde ha tenido la oportunidad no sólo de cambiar su vida, sino la vida de los demás.  Una de las mayores satisfacciones que la vida en el gimnasio ha dejado a Ramón es ayudar a que algunas personas cambien los vicios por el deporte.

 

Y es que a pesar de sus años dedicando la vida al deporte el aprendizaje sigue siendo parte de sus rutinas, así como se entrena para lograr cada vez un mejor físico, igualmente se prepara para tener los conocimientos necesarios para irle exigiendo al cuerpo no sólo por alcanzar sus metas, sino las de los demás.

Pero no sólo es su desarrollo, otro de los grandes logros de Ramón, y posiblemente uno de los más importantes sino es que el mayor, es el ejemplo, la semillita que está dejando en sus hijos.  Niños que al igual que su padre han hecho del deporte una parte importante de su vida.  No es más que el resultado de lo que han visto, ya que si ven a sus papás haciendo deporte, tranquilamente lo van a acopiar, menciona satisfecho Ramón Ortega.

Ya dentro del gimnasio, y más allá de fierros y pesas con una gran cantidad de kilos, es un espacio que hermana, ese lugar en que, a pesar de ser el campo de entrenamiento de un deporte individual, te regala un equipo ya que el proceso nunca se lleva en solitario, esa integración que asegura Ramón Ortega hace que valga la pena ser parte de un gimnasio.

 

Y en ese gimnasio sigue Ramón, preparándose mientras es momento de subir nuevamente a la tarima para coronar todo el esfuerzo que le representa ser un atleta y un ejemplo de que las cosas pueden realizarse cuando existen metas claras para cumplir y eres capaz de tener una disciplina.

“Tu objetivo si lo tienes bien firme es lo que te hace no salirte de esa línea de disciplina”

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