Yolanda Cordero
Quiere ser la más grande

El año 2008 fue muy importante en la vida de Yolanda Cordero. Luego de salir de un segundo embarazo, caer en depresión pos parto y un divorcio, los kilos comenzaron a acumularse en su cuerpo hasta llegar casi a los 90; sin embargo decidió que no era la vida que deseaba para ella y sus hijos, y en ese casi lejano 2008 las cosas comenzaron a cambiar.
Al ser hermana de una campeona estatal de boxeo era lógico que su primer contacto fuese con el deporte de los puños, el deporte le gusta y aún siente mucho agradecimiento por aquel su primer entrenador, sin embargo el ring era algo muy distinto a lo que esperaba y pronto se dio cuenta que no estaba hecha para los deportes de contacto.
Un video en el que se mostraba una atleta con un impresionante tono muscular en las piernas le cambió la vida. Ella quería lograr ese mismo desarrollo, las pesas eran la solución. Antes a sus manos las enfundaban unos guantes de casi medio kilo, ahora mancuernas que superan los 5 suben y bajan con un sólo objetivo Yolanda busca un campeonato mundial.

El fisicoculturismo cambió poco a poco su cuerpo y con ello cambió también su vida. Se convirtió en una mujer admirada, pero también en una deportista poco comprendida. Aún a la fecha no hay en Celaya, su ciudad, una atleta que se compare con su físico ni siquiera incluso dentro del fisicoculturismo.
La seguridad y disciplina que le ha dado este deporte no sólo se nota cuando Yolanda se encuentra compitiendo sobre la tarima, eso también se proyecta en la formación de sus pequeños e incluso en su trabajo como entrenadora, en el desarrollo de sus pupilos.
Poco a poco ha ido escalando puestos, del Mr. Guanajuato al Mr. México, de categoría bikini a figura. Conquistando triunfos y logrando sueños, este año en su cabeza sólo hay un objetivo saltar a competir en Estados Unidos para Más adelante ir por ese ansiado título mundial de fisicoculturismo. Para conseguir cumplir con sus objetivos Yolanda trabaja con el conocimiento que cada uno de sus entrenadores ha dejado sembrados en ella, además de los consejos de su actual entrenador Víctor Martínez y la asesoría desde Colombia de Jon James Cano.

Hoy entrena en Celaya, mañana quién sabe, hoy es la hermana de la campeona estatal de boxeo, el día de mañana la campeona de box será hermana de una de las máximas figuras del fisicoculturismo en México, por que los sueños se logran cuando pasan de la almohada al gimnasio.